¡Buen Humor!..

Por
Ricardo
Velázquez S.
v
*
Hoy
sábado me levanté temprano, me
vestí
callado, así no despertaría a mi mujer, tomé mis palos de golf,
baje a la cochera, levanté eléctricamente la puerta, ya en el
auto y en la calle vi que llovía a cántaros,
el agua inundaba la calle; no había duda, ¡así estaría todo el
día! volví a la casa, me desvestí en silencio,
entre de nuevo en la cama, me abrigué con la espalda de mi mujer
y le dije muy quedo:
–
¡Hace un tiempo espantoso en la calle! Y entre
dormida ella contestó:
–
¡Ya lo se! ¿Y crees que
el estúpido de mi marido se fue a jugar golf?
*
Cavilaba en voz alta el filósofo del pueblo:
–
¡Caray,
que afortunadas son las mujeres! después de hacer el amor, ellas
no se tienen que preocupar de si nos embarazaron o no.
*
Entre Judíos:
–
Oye
Isaac, y de donde sacaste ese reloj tan viejo.
–
Me
lo vendió mi papá antes de morir.
v
Llega el hijo judío con el padre y le dice:
–
Papá
embarace a mi novia… dame $2,000.00 dólares para el doctor. El
padre se queja pero le da el dinero. Tiempo después, llega el
segundo hijo y lo mismo:
–
Papá
embarace a mi amiga… necesito $ 2,000.00 dólares para el doctor,
el padre le riñe pero le da el dinero, tiempo después le llega
la hija menor y le dice:
–
¡Papá estoy embarazada! Y sin más contesta el padre:
–
¡Valla por Dios! Por fin va a entrar dinero a
esta casa.
v *
Se encuentran dos amigos en la Iglesia, y dice
uno:
–
Estoy intentando ingresar de nuevo en el ‘Opus Dei’ mi mujer y
yo somos muy religiosos y deseamos que los chicos sigan nuestras
costumbres.
–
Se
que no es fácil, y muy complicado, para empezar te piden seis
meses de abstinencia sexual.
–
Es
verdad, nosotros ya llevábamos tres meses sin tocarnos, todo
parecía marchar bien, pero un día mi mujer se agachó para tomar
un paquete del congelador y… el instinto me ganó y sin más le
levanté la falda y ¡sobre ella!
–
Y te
corrieron del Opus Dei.
–
Del
‘Opus Dei’ y del ¡Súper mercado también!
*
Terminan la cena, el marido paga, y dice a su
mujer:
–
¡Hoy
si tuvimos una cena ‘OVÍPARA!
(Aves o moluscos que ponen huevos)
– Dirás ¡OPÍPARA!
(Comida espléndida y copiosa)
–
No,
dije bien ‘OVÍPARA’ porque me costo un huevo.
v
Fue amor a primera vista, se conocieron en un
burdel o prostíbulo, pronto se casaron y en su noche de bodas,
renovaron las palabras que por años habían usado, él:
–
Bien
mamacita… ¿Hagamos el segundo?
–
¡Si!
Pero antes págame el primero.
*
La mujer reclama al marido su conducta en la
fiesta:
–
¡Te
portaste como un perfecto idiota!… Espero que mis amigas no se
hallan dado cuenta que estabas sobrio.
v
Un pescador deportista comenta en el bar del
lugar que había pescado un salmón de 25 libras; un escéptico le
desconfía y le pregunta:
–
¿Pero habrá un testigo de esa hazaña?
–
¡Por supuesto! De otro modo el salmón habría
pesado 40 libras.
*
Llegan dos gallegos al banco y ven a encapuchados
muy activos en las cajas, los clientes viendo hacia un muro y
con los brazos en alto recargados contra la pared y le dice un
gallego a su amigo:
–
¡Mira mejor venimos mañana, hoy están
empapelando!
v *
La
recién casada frente a su abogado le dice:
–
Estoy harta de mi pareja, ¿Que me sugiere? ¡Desde
el día de mi boda no me ha hecho el amor!
–
Uy señora, creo que deberá
divorciarse y a tiempo.
–
¡NO yo le hablo de mi pareja! No de mi marido
v *
Llegan de la ciudad unos seis parientes lejanos a
una pequeña casa de provincia y dicen ellos:
–
¡Venimos a pasar uno días con ustedes! queríamos
darles una sorpresa. Y contesta la Sra. de la casa:
–
Bueno… personas como ustedes siempre dan una
sorpresa y además satisfacción; la primera cuando llegan y la
segunda ¡cuando se van!
*
El médico forense le dice a la recién viuda:
–
Contrario a lo que pensábamos en la autopsia, su
marido no murió de un infarto fulminante, ¿Usted recuerda cuales
fueron sus últimos momentos?
–
Pues estaba muy tranquilo, destapó una botella de
tequila, se tomo un caballito doble, ¡bien servido! y comento:
No entiendo como pueden ganar dinero con este tequila, a solo un
dólar por una botella de litro… y de pronto se torció y ahí
quedó.
v
*
Comenta una mujer a otra:
–
Pasé muchos días preocupada, porque no sabía donde pasaba las
noches mi marido… pero al fin lo averigüe.
–
Ah, muy bien, ¿Y donde pasa las noches tu marido?
–
¡Aquí, en la casa! Anoche me quedé yo.
v *
Un nuevo interno le dice al médico residente:
–
La verdad es que diario aprendemos cosas por eso
tenemos que hacer caso de lo que decían los maestros:
–
¿Y que decían los maestros?
–
Que no les agarremos el trasero a las enfermeras
cuando salen de los cuartos llevando el orinal.
–
Y tapándose la nariz contesta el galeno: ¡Bien,
pues ya aprendiste! ¡Ahora vete a bañar!
v *
En un restaurante el cliente pregunta al tonto
mesero:
–
¿Qué hay de entrada?
–
¡Una puerta señor!
*
¿Y porque le dicen la “Varicela” a esa muchacha?
–
¡Ah… porque todos la tuvieron alguna vez!
v
Reflexión:
¿Por qué no hay comidas para gato con sabor a
Ratón?
Y… HASTA LA PRÓXIMA.
Buenas manos,
hacen que el trabajo sea liviano.