Los indicadores económicos de Estados Unidos en 2025 reflejan un escenario mixto: mientras el mercado laboral muestra señales de enfriamiento con una menor creación de empleo, el crecimiento económico se mantiene sólido gracias al consumo interno, el gasto público y la resiliencia de sectores clave. Este contraste evidencia una economía en transición, con expansión moderada y ajustes graduales impulsados por la política monetaria restrictiva de la Reserva Federal.