El mercado laboral de Estados Unidos comienza a mostrar señales de enfriamiento tras el aumento de las solicitudes semanales de subsidio por desempleo a 231.000, su nivel más alto en dos meses. Aunque el dato sigue siendo moderado en términos históricos, refleja una desaceleración gradual en la creación de empleo y una mayor cautela por parte de las empresas, en un contexto de consumo más débil y costos financieros elevados.