Los mercados financieros vivieron una semana de volatilidad marcada por la inteligencia artificial. Mientras las acciones de software, datos y servicios digitales registraron caídas tras una revaluación de expectativas, el sector de hardware y semiconductores mostró fortaleza gracias a la creciente demanda de infraestructura física para la IA. El mercado adopta ahora un enfoque más selectivo, priorizando empresas con resultados sólidos y flujos de caja predecibles.