La economía del Reino Unido superó las expectativas en noviembre de 2025 al crecer un 0,3 %, impulsada principalmente por la recuperación del sector manufacturero, especialmente la industria automotriz. Aunque la construcción sigue débil por el alto costo del crédito, los datos fortalecen el optimismo de los mercados. Analistas señalan que la sostenibilidad del repunte dependerá de la inflación y de la política del Banco de Inglaterra.