Los principales índices bursátiles de Estados Unidos cerraron con fuertes caídas ante el aumento de la incertidumbre económica. El retroceso del S&P 500, el Dow Jones y el Nasdaq estuvo liderado por el sector tecnológico y por datos laborales más débiles de lo esperado, lo que reforzó temores de una desaceleración del crecimiento y elevó la volatilidad en Wall Street.