Inmigrantes marchan en Chicago para pedirle a los demócratas la reforma migratoria

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Organizaciones y grupos que defienden los derechos de los inmigrantes marchan este martes hacia el Edificio Federal para pedirle a los demócratas del Congreso y a la Casa Blanca que aprueben una reforma migratoria con camino a la ciudadanía para millones de indocumentados.

Organizaciones y grupos que defienden los derechos de los inmigrantes en Chicago, Illinois, marcharán este martes en horas de la tarde hacia el Edificio Federal para pedirle a los demócratas del Congreso y a la Casa Blanca que aprueben una reforma migratoria con camino a la ciudadanía para los indocumentados.

La caminata, prevista para las 16:00 horas (local) forma parte de la jornada bautizada con el nombre de ‘Un Día Sin Latinos’, que incluye huelgas, caminatas, conferencias de prensa y reuniones informáticas en al menos 52 ciudades de siete estados.

“ Arrancamos el lunes en Milwaukee porque durante esta semana los legisladores están en sus oficinas estatales debido al receso del Congreso”, dice Artemio Arreola, director ejecutivo de la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes y Refugiados de Illinois (ICCR), uno de los organizadores del evento.

En los eventos de Milwaukee participaron más de 150 negocios, decenas de organizaciones y se llevó a cabo una marcha por el centro de la ciudad con una concentración frente al edificio federal para pedirle al Congreso y a la Casa Blanca un plan de legalización.

‘Papeles’ en el día de Raza

Arreola también dijo que durante la conmemoración del Día de La Raza “estamos pidiéndole al presidente (Joe) Biden papeles para la raza”, en referencia a los inmigrantes indocumentados, principalmente latinos.

“Y también un alto total a las deportaciones”, agregó el dirigente. “Aunque el gobierno haya insistido en las prioridades de deportación de ICE (Oficina de Inmigración y Aduanas), la agencia sigue arrestando y expulsando a nuestra gente”.

A la pregunta si la comunidad inmigrante sigue confiando en el cumplimiento de la promesa de reforma migratoria hecha por Biden durante la campaña, el activista respondió que “si confiásemos en los demócratas estaríamos sentados en nuestras casas”.

El director de la ICRR dijo además que “nosotros somos la comunidad más joven. Los demócratas ganan porque nosotros salimos a las urnas. Pero si matan nuestra esperanza nos quedamos en casa. Por eso estamos marchando, para pedirles que nos cumplan”.

La lista de reclamos no solo incluye la legalización de indocumentados y el freno de las deportaciones. “Tenemos una lista de demandas”, dice la pastora Emma Lozano, directora de Familias Unidas de Chicago.

Las exigencias incluyen “ignorar la opinión de la Parlamentarian, incluir la reforma migratoria en el paquete de reconciliación y aprobar el Presupuesto de Gastos del 2022.

El documento añade detener las separaciones de familias provocadas por las deportaciones, cumplir con las promesas migratorias de campaña y hablar con la primera dama, Gil Biden, quien este martes visita Chicago.

Opinión clave

La opinión de la Parlamentarian citada por Arreola corresponde a la decisión que tome la principal asesora del Senado, la abogada Elizabeth MacDonough, de incluir una Enmienda para legalizar unos 8 millones de indocumentados en el paquete de reconciliación del presupuesto 2022.

Durante septiembre, la oficina de MacDonough en dos ocasiones rechazó planes demócratas de otorgar la residencia (Green Card) a millones de inmigrantes indocumentados.

En ambas decisiones ha dicho que incluir una vía hacia la residencia legal permanente (LPR) de dreamers, titulares del Estatus de Protección Temporal (TPS), trabajadores agrícolas y trabajadores esenciales “es una prueba más de que los cambios de política de esta propuesta superan con creces el impacto presupuestario que se le ha asignado” y por lo tanto “no es apropiado para su inclusión en la reconciliación”.

Los planes

El primer plan demócrata incluía agregar al paquete dos proyectos de ley aprobados por la Cámara de Representantes con respaldo bipartidista que incluían la legalización de 8 millones de indocumentados quienes recibirían una residencia provisional por 10 años al término de los cuales serían elegibles para pedir la tarjeta verde. Cinco años después calificarían para pedir la ciudadanía por naturalización.

El Plan B consistió en modificar la fecha de la Ley del Registro, una disposición que permite a ciertos extranjeros sin papeles que se encuentran en Estados Unidos a partir del 1 de enero de 1972, carecen de antecedentes criminales y tienen buen carácter moral, solicitar la residencia legal permanente (LPR o Green Card).

La idea era adelantar la fecha al 2010, pero MacDonough dijo que la iniciativa era similar al primer plan.

El paquete de reconciliación surgió tras el rechazo de los republicanos del Senado al plan de presupuesto de Biden, situación que obligó a los demócratas considerar esta herramienta para debatirlo y aprobarlo con el voto de una mayoría simple (51 de los 100 asientos del Senado).

Una fuente del senado conocedora de las negociaciones que se llevan a cabo a puertas cerradas dijo a Univision Noticias que, para avanzar en un Plan C, como por ejemplo ignorar la opinión de MacDonough, “se necesitan los 50 votos de la bancada”.

Hasta ahora al menos dos votos permanecen en duda, siendo ellos los senadores Joe Manchin (West Virginia) y Kyrsten Sinema (Arizona).