El Banco Mundial elevó su previsión de crecimiento para Estados Unidos en 2026, destacando la reducción de presiones arancelarias, la moderación de la inflación y el fuerte impulso de la inversión en tecnología e innovación. Aunque la economía estadounidense lidera entre las grandes potencias, persisten riesgos globales vinculados a tensiones comerciales, conflictos geopolíticos y la estabilidad institucional.