Tom Homan, designado por Donald Trump como “zar de la frontera”, calificó a las ciudades santuario como “refugios para criminales” y afirmó que la falta de cooperación con el gobierno federal pone en riesgo la seguridad pública. Sus declaraciones, realizadas en Minnesota, reavivaron el debate nacional sobre inmigración y generaron críticas de defensores de los derechos de los inmigrantes.