El gobierno de Estados Unidos anunció el despliegue de cerca de 2,000 agentes de inmigración en Minnesota, concentrados en el área metropolitana de Minneapolis–Saint Paul. La medida busca reforzar la aplicación de las leyes migratorias y atender casos pendientes, pero ha generado preocupación entre organizaciones comunitarias y defensores de inmigrantes, quienes advierten sobre el impacto social y el temor en comunidades migrantes.