El FMI advirtió que el crecimiento global depende cada vez más del impulso de la inteligencia artificial y alertó que una desaceleración de este avance, junto con el aumento de tensiones comerciales y nuevos aranceles, podría afectar la economía mundial. Aunque mantiene previsiones moderadamente positivas para 2026 y 2027, el organismo subraya la necesidad de políticas coordinadas para evitar riesgos mayores.