China desafía al caos global: cómo el gigante asiático resiste la tormenta de Oriente Medio y emerge como el gran ganador geopolítico de la crisis
- Doris Montoya

- 6 days ago
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China defies global chaos: how the Asian giant weathers the Middle East storm and emerges as the big geopolitical winner of the crisis

En un mundo sacudido por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, el colapso del Estrecho de Ormuz y el petróleo rozando máximos históricos, un actor sorprende al mundo con su estabilidad: China. Mientras las bolsas occidentales caen, los precios de la energía se disparan y las economías de Europa y Japón tiemblan, la segunda economía del planeta muestra una resiliencia que desconcierta a los analistas y redefine el equilibrio de poder económico global.
n a world shaken by the war between the United States, Israel, and Iran, the collapse of the Strait of Hormuz, and oil prices nearing record highs, one player surprises the world with its stability: China. While Western stock markets plummet, energy prices soar, and the economies of Europe and Japan falter, the world's second-largest economy displays a resilience that baffles analysts and redefines the global balance of economic power.
Las exportaciones rompen la racha negativa
Los datos más recientes revelan que las exportaciones chinas crecieron un 22% en dólares en los primeros meses del año, con aumentos del 25% hacia la Unión Europea, del 27% hacia la ASEAN y un llamativo 47% hacia África. Esto confirma que las preocupaciones sobre la capacidad mundial para absorber la producción china son ahora irrelevantes. Paradójicamente, el conflicto que ha paralizado gran parte del comercio mundial parece haber abierto nuevas oportunidades para Pekín.
Exports break the negative streak
The latest data reveals that Chinese exports grew by 22% in dollar terms in the first months of the year, with increases of 25% to the European Union, 27% to ASEAN, and a striking 47% to Africa. This confirms that concerns about the world's capacity to absorb Chinese production are now irrelevant. Paradoxically, the conflict that has paralyzed much of global trade seems to have opened up new opportunities for Beijing.
A pesar de las tensiones comerciales, el superávit comercial chino se expandió significativamente gracias a la competitividad manufacturera y al redireccionamiento de exportaciones hacia mercados distintos a Estados Unidos. La diversificación que Pekín venía construyendo pacientemente durante años —cuando Trump impuso sus aranceles— resulta ahora su mejor escudo.
Despite trade tensions, China's trade surplus expanded significantly thanks to manufacturing competitiveness and the redirection of exports to markets other than the United States. The diversification that Beijing had been patiently building for years—when Trump imposed his tariffs—is now its best shield.
La inteligencia artificial, el nuevo motor exportador
Una parte fundamental de esta fortaleza exportadora tiene nombre propio: inteligencia artificial. El nuevo plan quinquenal chino 2026-2030 tiene como ejes centrales los avances en autosuficiencia tecnológica y la eliminación de lazos de dependencia con potencias occidentales, priorizando específicamente campos como semiconductores e inteligencia artificial. Los productos tecnológicos ligados a la IA —desde servidores y chips hasta infraestructura de telecomunicaciones— están alimentando una demanda global que no se detiene pese al conflicto.
Artificial intelligence, the new export engine
A fundamental part of this export strength has a name: artificial intelligence. China's new five-year plan for 2026-2030 focuses on advances in technological self-sufficiency and the elimination of dependence on Western powers, specifically prioritizing fields such as semiconductors and artificial intelligence. AI-related technology products—from servers and chips to telecommunications infrastructure—are fueling a global demand that continues unabated despite the conflict.
China representa el 32% de la inversión mundial y genera un tercio de las manufacturas globales. Su nuevo modelo busca dejar de competir por costos y hacerlo por control tecnológico, ocupando posiciones centrales en las cadenas de valor y definiendo estándares industriales.
China accounts for 32% of global investment and generates a third of global manufacturing. Its new model seeks to shift from competing on costs to competing on technological control, occupying central positions in value chains and defining industrial standards.
La ventaja energética que nadie esperaba
Uno de los factores más sorprendentes de la resiliencia china es su posición energética, construida durante años de planificación estratégica. China se ha estado preparando para un mundo en el que la seguridad energética es inseparable de la geopolítica, mediante la electrificación de su economía, la seguridad de fuentes de energía domésticas, la acumulación de reservas y el dominio de las cadenas de suministro de tecnología limpia.
The Unexpected Energy Advantage
One of the most surprising factors in China's resilience is its energy position, built over years of strategic planning. China has been preparing for a world in which energy security is inseparable from geopolitics by electrifying its economy, securing domestic energy sources, building up reserves, and dominating clean technology supply chains.
A pesar de la guerra, Irán ha continuado exportando petróleo a China, su principal comprador. Además, el sistema energético chino posee enormes reservas de petróleo y gas natural licuado, un sólido suministro interno y fuentes de energía alternativas como la eólica, la hidroeléctrica y la solar. China, aunque normalmente importa aproximadamente la mitad de sus necesidades de petróleo crudo de Oriente Medio, no está tan expuesta como otras economías asiáticas. Japón, por ejemplo, obtiene alrededor del 95% de su petróleo de esa región.
Despite the war, Iran has continued to export oil to China, its main buyer. Furthermore, the Chinese energy system possesses enormous reserves of oil and liquefied natural gas, a robust domestic supply, and alternative energy sources such as wind, hydroelectric, and solar power. While China typically imports about half of its crude oil needs from the Middle East, it is not as exposed as some other Asian economies. Japan, for example, obtains about 95% of its oil from that region.
El mercado bursátil diverge del resto del mundo
Mientras Wall Street cae y las bolsas europeas registran pérdidas acumuladas desde el inicio del conflicto, el mercado bursátil chino cuenta una historia diferente. Varios analistas sostienen que China está relativamente mejor posicionada que otras economías para absorber el shock iraní, gracias a su matriz energética más diversificada, sus reservas estratégicas de petróleo y su acceso a crudo ruso con descuento. Incluso se plantea que un alza moderada de la energía podría actuar como impulso reflacionario, sin destruir su competitividad exterior.
The stock market diverges from the rest of the world
While Wall Street falls and European stock markets register accumulated losses since the start of the conflict, the Chinese stock market tells a different story. Several analysts argue that China is relatively better positioned than other economies to absorb the Iranian shock, thanks to its more diversified energy mix, its strategic oil reserves, and its access to discounted Russian crude. It is even suggested that a moderate rise in energy prices could act as a reflationary stimulus without destroying its external competitiveness.
Las sombras que no hay que ignorar
Sin embargo, el panorama no es completamente luminoso para China. La economía china padece una dualidad reveladora: por un lado, presenta una demanda interna débil y una lucha persistente contra la deflación, con una economía que sigue dependiendo de las exportaciones para sostener el crecimiento. El escenario de riesgo por el conflicto en Oriente Medio tendría un impacto macroeconómico acotado para China, restando apenas tres décimas al PIB de este año e incrementando levemente la inflación por el encarecimiento de la energía.Un costo modesto comparado con el que enfrentan Europa, Japón o India.
The shadows that should not be ignored
However, the outlook is not entirely bright for China. The Chinese economy suffers from a revealing duality: on the one hand, it exhibits weak domestic demand and a persistent struggle against deflation, with an economy that continues to depend on exports to sustain growth. The risk scenario posed by the conflict in the Middle East would have a limited macroeconomic impact on China, subtracting just three-tenths of a percentage point from this year's GDP and slightly increasing inflation due to higher energy costs. This is a modest cost compared to what Europe, Japan, or India are facing.
Se proyecta que China crecerá un 4,6% en 2026, ligeramente por debajo de 2025, respaldada por medidas de política específicas, lo que la mantiene como uno de los motores más dinámicos de la economía global en un año de turbulencias generalizadas. En suma, la crisis de Oriente Medio está redibujando el mapa económico mundial. Y en ese nuevo mapa, China aparece —no sin contradicciones— como el actor mejor preparado para convertir el caos ajeno en oportunidad propia.
China is projected to grow by 4.6% in 2026, slightly below its 2025 growth rate, supported by targeted policy measures, which will keep it as one of the most dynamic drivers of the global economy in a year of widespread turbulence. In short, the Middle East crisis is redrawing the global economic map. And on this new map, China appears—not without contradictions—as the best-positioned actor to turn the chaos of others into its own opportunity.
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