Este artículo explica cómo la Ley Bayh-Dole de 1980 permitió a universidades, organizaciones sin fines de lucro y pequeñas empresas conservar los derechos de patente de sus descubrimientos científicos, impulsando la innovación y consolidando a Estados Unidos como líder mundial en medicina. El texto analiza cómo la cláusula de “derechos de intervención” no debe usarse para controlar precios, la importancia de mantener la confianza de las empresas privadas y cómo reinterpretar