top of page

DHS y Arquidiócesis de St. Louis chocan por acceso religioso de detenidos de inmigración

3 days ago
3 min read
detenidos de inmigración en St. Louis
detenidos de inmigración en St. Louis

DHS and Archdiocese of St. Louis Clash Over Religious Access for Immigration Detainees

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) rechazó el martes las acusaciones de la Arquidiócesis de St. Louis y del arzobispo Mitchell Rozanski de que detenidos de inmigración recluidos en la cárcel del condado de Ste. Genevieve están siendo impedidos de asistir a misa, recibir la Comunión o acceder adecuadamente a otros servicios religiosos. El portavoz de DHS Chandler Rebel calificó las acusaciones como “falsas” y señaló que el lugar es una cárcel del condado con una política de visitas sin contacto, no una instalación administrada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

The U.S. Department of Homeland Security (DHS) on Tuesday rejected allegations by the Archdiocese of St. Louis and Archbishop Mitchell Rozanski that immigration detainees held at

detenidos de inmigración en St. Louis
detenidos de inmigración en St. Louis

the Ste. Genevieve County jail are being prevented from attending Mass, receiving Communion or adequately accessing other religious services. DHS spokesman Chandler Rebel called the allegations “false” and said the location is a county jail with a non-contact visitation policy, not a facility operated by Immigration and Customs Enforcement (ICE).

La respuesta federal se produjo un día después de que la Arquidiócesis acusara al sheriff del condado de Ste. Genevieve y a funcionarios de ICE de vulnerar los derechos de la Primera Enmienda de los detenidos al impedir que sacerdotes puedan administrar la Comunión, celebrar misa y escuchar confesiones. DHS sostiene que todos los detenidos tienen permitido practicar su religión y que pueden recibir artículos religiosos cuando los solicitan. Según Rebel, las restricciones del condado sobre el contacto físico no significan que los servicios religiosos estén siendo negados.

The federal response came one day after the Archdiocese accused the Ste. Genevieve County sheriff and ICE officials of violating detainees’ First Amendment rights by preventing priests from administering Communion, celebrating Mass and hearing confessions. DHS maintains that all detainees are allowed to practice their religions and can receive religious items upon request. According to Rebel, the county’s restrictions on physical contact do not mean that religious services are being denied.

La Arquidiócesis sostiene en su demanda que la política de “no contacto” de la cárcel permite que los sacerdotes hablen con los detenidos únicamente a través de una barrera de vidrio y

detenidos de inmigración en St. Louis
detenidos de inmigración en St. Louis

mediante un teléfono. Según la demanda, esas condiciones impiden administrar la Comunión y generan preocupaciones sobre la privacidad necesaria para la confesión. También argumenta que el tiempo disponible para las visitas es tan limitado que los sacerdotes no pueden atender a todas las personas que solicitan asistencia pastoral. Funcionarios católicos, incluido Rozanski, habrían solicitado modificaciones a estas políticas, pero, según la demanda, sus peticiones fueron ignoradas o rechazadas.

The Archdiocese argues in its lawsuit that the jail’s “no-contact” policy allows priests to speak with detainees only through a glass barrier using a telephone. According to the lawsuit, those conditions prevent priests from administering Communion and raise concerns about the privacy required for confession. It also argues that visitation time is so limited that priests cannot assist everyone seeking pastoral care. Catholic officials, including Rozanski, reportedly requested changes to these policies, but according to the lawsuit, those requests were ignored or denied.

La disputa plantea ahora un enfrentamiento legal sobre hasta qué punto las políticas de seguridad de una cárcel pueden limitar la manera en que los detenidos de inmigración ejercen su religión. La Arquidiócesis sostiene que los sacerdotes quieren proporcionar —y los detenidos recibir— los sacramentos de la Comunión y la confesión, además de atención pastoral, y argumenta que la política actual impide ese ejercicio religioso. DHS rechaza esa interpretación y mantiene que las restricciones al contacto físico no equivalen a negar la práctica religiosa. El conflicto deberá determinar ahora si las condiciones impuestas en la cárcel cumplen con las protecciones religiosas establecidas por la ley.

The dispute now raises a legal conflict over the extent to which jail security policies can limit how immigration detainees practice their religion. The Archdiocese maintains that priests want to provide — and detainees want to receive — the sacraments of Communion and confession, along with pastoral care, and argues that the current policy prevents that religious exercise. DHS rejects that interpretation and maintains that restrictions on physical contact do not amount to denying religious practice. The dispute will now center on whether the conditions imposed at the jail comply with legal protections for religious exercise.

Comments


bottom of page