El Arte del Robo de Putin
- Diane Francis

- Dec 15, 2025
- 9 min read
Putin's Art of the Steal

Por Diane Francis

Vladimir Putin utilizó las conversaciones del 2 de diciembre con negociadores estadounidenses en Moscú para aumentar su prestigio internacional, disminuir el de Europa, amenazar a la OTAN y continuar jugando el “juego largo” para desgastar a Ucrania y a sus aliados. El presidente Donald Trump envió a su enviado especial, Steve Witkoff, y a su yerno Jared Kushner, quienes fueron escoltados a las oficinas ornamentadas de Moscú y esperaron durante tres horas, según varias fuentes. Al mismo tiempo, Putin grabó una amenaza nuclear velada hacia Europa: “Si [los europeos] iniciaran una guerra con Rusia, Moscú estaría listo para combatir y la derrota de las potencias europeas sería tan absoluta que no quedaría nadie siquiera para negociar un acuerdo de paz”. Luego se unió a la “reunión estadounidense” con los empresarios y se prolongó durante cinco horas sin ceder nada. Fue un Kabuki del Kremlin, un baile dramático y fantasioso destinado a prolongar la guerra y fatigar a los benefactores, aliados y ciudadanos ucranianos. La estrategia, explicó el presidente del comité de defensa de la Duma, Alexei Zhuravlev, consistía en restringir las negociaciones a Rusia y Estados Unidos, quienes presentarían un “fait accompli” a Europa y Ucrania, de modo que no tuvieran “otra opción que firmar”.
Vladimir Putin used the December 2 talks with American negotiators in Moscow to enhance his international stature, lower Europe’s, threaten NATO, and continue playing the “long game” to wear down Ukraine and its allies. President Donald Trump sent his Special Envoy, Steve Witkoff, and son-in-law Jared Kushner, and both were escorted into Moscow’s ornate offices and waited three hours, according to several sources. At the same time, Putin taped a thinly-veiled nuclear threat to Europe: “If they [Europeans] started a war with Russia, then Moscow would be ready to fight and that the defeat of European powers would be so absolute that there would be no one left to even negotiate a peace deal.” He then joined the “American meeting” with the businessmen and foot-dragged through a five-hour ordeal without conceding anything. It was Kremlin Kabuki, a dramatic and fantasy dance aimed at stretching out a war and fatiguing Ukraine’s benefactors, allies, and people. The strategy, explained the chairman of the Duma’s defense committee, Alexei Zhuravlev, was to restrict negotiations to Russia and the United States, who will present a “fait accompli” to Europe and Ukraine, so they have “no choice but to sign”.
Putin conoce a su “cliente” y entiende que la codicia también motiva al régimen actual de Washington y a sus donantes. Hace unos meses, cambió de táctica después de que el presidente ucraniano Volodímir Zelensky ofreciera a EE. UU. un lucrativo acuerdo sobre derechos minerales, con la esperanza de consolidar su apoyo tras su desastroso episodio en la Casa Blanca. Funcionó: la relación mejoró y se concretó un acuerdo. Fue entonces cuando Putin copió la táctica y dirigió a sus asesores de inversión y oligarcas a “promover” acuerdos similares para captar la atención de Trump. El resultado es que, actualmente, se llevan a cabo conversaciones paralelas que incluyen “paz” y acuerdos comerciales multimillonarios entre empresas estadounidenses y oligarcas rusos. Ushakov, asistente de Putin, declaró que la reunión del 2 de diciembre exploró “enormes perspectivas de cooperación económica” entre Rusia y Estados Unidos. Los rusos añadieron demandas al esquema de 28 puntos, pero el documento final no se ha divulgado y se presentará a los ucranianos esta semana. Luego, si hay concesiones, se celebrará una cumbre entre Putin y Trump.
Putin knows his “customer” and understands that greed also motivates the current Washington regime and its donors. A few months ago, he shifted tactics after Ukraine’s President Volodomyr Zelensky offered the US a lucrative mineral rights deal, in the hopes of solidifying its support after their disastrous Oval Office debacle. It worked, their relationship improved, and a deal was struck. That’s when Putin copied the tactic and directed his investment advisors and oligarchs to “gin up” similar resource deals to draw Trump’s attention. The result is that, currently, parallel talks are underway involving “peace” as well as multi-billion-dollar business deals between American enterprises and Putin’s oligarchs. Putin’s Ushakov said that the December 2 meeting explored “huge prospects for economic cooperation” between Russia and the United States. Russians added demands to the 28-point scheme, but the final document has not been disclosed and will be presented to Ukrainians this week. Then, if there are climbdowns, then a summit between Putin and Trump will occur.
Este cuestionable proceso comenzó en octubre cuando Witkoff (socio inmobiliario de Trump y compañero de golf) y Kushner se reunieron en secreto en un hotel de un oligarca ruso en Florida con el gurú de inversiones de Putin, Kirill Dmitriev, para iniciar un proceso destinado a detener la guerra contra Ucrania. En cambio, elaboraron una lista de 28 objetivos de guerra rusos disfrazados de “plan de paz”, que permitía a Putin conservar territorios que había robado, además de obtener el resto de Donetsk; reinstalar a Rusia en el G8; levantar todas las sanciones y recortar permanentemente el ejército ucraniano, prohibiéndole unirse a la OTAN. Proponía que EE. UU., y no Europa ni Ucrania, recibiera un enorme bloque de los activos rusos congelados por cientos de miles de millones para pagar a contratistas estadounidenses que reconstruyeran Ucrania.
This questionable process began in October when Witkoff (Trump's real estate partner and golf buddy) and Kushner secretly met at a Russian oligarch’s hotel in Florida with Putin’s investment guru, Kirill Dmitriev, to launch a process aimed at stopping the war against Ukraine. Instead, they made a list of 28 Russian war aims dressed up as a “peace plan” which allowed Putin to keep territories he had stolen, plus gain the rest of Donetsk; reinstate Russia into the G8; lift all sanctions, and permanently prune Ukraine’s army and ban it from joining NATO. It proposed that the US — not Europe or Ukraine —be given a giant chunk of the frozen Russian assets worth hundreds of billions to pay American contractors to rebuild Ukraine.
Tras la reunión maratónica, Ushakov declaró que las partes discutieron “enormes perspectivas” de cooperación económica futura entre EE. UU. y Rusia si se lograba progreso. En otras palabras: ambos ganarían enormes sumas de dinero siempre que los estadounidenses obtuvieran concesiones de Ucrania y los rusos idearan acuerdos lucrativos. Kirill Dmitriev, CEO del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) con $10 mil millones disponibles para coinvertir en la economía rusa, ofreció posibles ganancias. Se convertiría presumiblemente en el banquero para los inversores estadounidenses, y las negociaciones transcurrieron tan bien que publicó una foto con la leyenda “Productivo”. Como declaró el presidente polaco Donald Tusk: “Sabemos que esto no se trata de paz. Se trata de negocios”.
After their marathon meeting, Putin aide Yuri Ushakov said the sides discussed “huge prospects” for future US-Russian economic cooperation if progress is made. To translate: Both would make tons of money as long as the Americans obtained concessions from Ukraine and the Russians came up with lucrative deals. Kirill Dmitriev dangled potential payouts. He’s the CEO of the Russian Direct Investment Fund (RDIF) with $10 billion at hand to co-invest in the Russian economy. So he would presumably be the banker for the American investors, and talks went so swimmingly that he posted the photo above with the caption “Productive”. As Poland’s President Donald Tusk declared: “We know this is not about peace. It’s about business”.
Tales negociaciones duales son conflictivas y, dada la trayectoria de Moscú, notablemente ingenuas. ¿Por qué Trump incentivaría enormes inversiones de empresas estadounidenses en Rusia, donde no existen leyes de propiedad ni recursos legales ante incumplimientos o abusos? Las autoridades rusas imponen penas de cárcel sin justificación, y muchos empresarios, incluido el hombre más rico del país, Mijaíl Jodorkovski, han desaparecido o sido enviados a gulags por denunciar injusticias. El inversionista estadounidense Bill Browder fue el mayor inversor extranjero en Rusia hasta que lo expulsaron en 2005 por reclamos fiscales falsos, y su abogado, Serguéi Magnitski, fue asesinado en custodia. A pesar de estas historias, el equipo de Trump permitiría alegremente que sus seguidores se expusieran a riesgos extremos. Desde la invasión de Ucrania en 2022, Putin ha confiscado cientos de miles de millones en activos de empresas occidentales.
Such dual negotiations are conflictual and, given Moscow’s track record, notably naïve. Why would Trump encourage massive investments by American corporations and entrepreneurs in Russia, where there are no property laws or legal remedies for non-compliance or abuses? Russian authorities impose jail sentences without justification, and many businessmen, including the country’s richest man, Mikhail Khodorkovsky, have disappeared or been thrown in gulags for speaking out against injustices. American investor Bill Browder was the largest foreign investor in Russia until he was chased out of the country in 2005 over phony tax claims, and his lawyer, Sergei Magnitsky, was murdered in custody. Despite this and other horror stories, Trump’s team would gleefully enable his followers to go to their slaughter. Since the 2022 invasion of Ukraine, Putin has confiscated hundreds of billions in assets from Western enterprises.

El plan original de 28 puntos ha circulado entre ucranianos y europeos, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha participado en negociaciones separadas. La propuesta de Florida resultó inviable: Ucrania rechazó ceder más territorio y limitar su fuerza militar. Solicitó garantías de seguridad de EE. UU. y Europa para evitar otra invasión. Luego, los europeos hicieron una contrapropuesta de 19 puntos, redactada por Reino Unido, Francia y Alemania. Sus revisiones incluyen eliminar cualquier reconocimiento forzado de las nuevas ganancias territoriales de Rusia, congelar las líneas del frente donde se encuentran actualmente y posponer la resolución territorial para negociaciones futuras. También elevaron el límite del ejército ucraniano en tiempos de paz a 800 000 —desde el límite de 600 000 del borrador de 28 puntos— y propusieron garantías de seguridad mediante un mecanismo multilateral estilo “Artículo 5” de una coalición de estados voluntarios, en lugar de solo EE. UU. En cuanto a activos congelados, reconstrucción y reparaciones, el plan europeo rechazó la propuesta estadounidense de canalizar los activos rusos congelados hacia sí mismos y sugirió que los fondos se usaran para compensar a Ucrania por daños de guerra. Moscú desestimó esto.
The original 28-point “peace plan” has made the rounds to Ukrainians and Europeans, and US Secretary of State Marco Rubio has engaged in separate negotiations with them. The Florida developers’ 28-point nonsense was clearly a non-starter: Ukraine pushed back against giving up more territory and restrictions on its military force. It requested security guarantees from the US and Europe to prevent another invasion in the future. Then the Europeans made a 19-point counterproposal, drafted by Britain, France, and Germany. Their revisions include dropping any forced recognition of new Russian territorial gains, freezing the front lines where they currently stand, and postponing territorial resolution to future negotiations. They also raised the cap on Ukraine’s peacetime military to 800,000 — up from the 600,000 limit in the 28-point draft — and suggested security guarantees through a multilateral “Article-5–style” guarantee from a coalition of willing states, rather than just by the United States. On frozen assets, reconstruction, and reparations, the European plan rejected the US proposal to channel frozen Russian assets to itself and proposed that funds be used to compensate Ukraine for war damages. This was also brushed off by Moscow.
La realidad es que solo Putin puede poner fin a los disparos, y no tiene intención de hacerlo por varias razones. No enfrenta ningún contrapeso ni consecuencias dentro de Rusia pese a las enormes pérdidas militares y a una economía estancada, porque ha creado un “reino del terror”. Además, se siente alentado por el escándalo de corrupción interna de Ucrania, que ha desmoralizado a ucranianos y aliados, y también por la creciente impaciencia de Trump por finalizar el conflicto y los acuerdos multimillonarios. “La esencia de la guerra de Putin es debilitar a Ucrania”, dijo Tatiana Stanovaya, investigadora principal del Carnegie Russia Eurasia Center. Cree que obtendrá lo que quiere “si no ahora, entonces en seis meses; si no en seis meses, entonces en un año”.
The reality is that only Putin can end the shooting, and he has no intention of doing so for several reasons. He faces absolutely no pushback or consequences inside Russia despite massive military losses and a stalling economy, because he’s created a “reign of terror”. In addition, he’s emboldened by Ukraine’s domestic corruption scandal because it has demoralized Ukrainians and allies, and he’s also encouraged by Trump’s growing impatience to end the conflict and by multi-billion-dollar deals. “The essence of Putin’s war is to weaken Ukraine,” said Tatiana Stanovaya, a senior fellow at the Carnegie Russia Eurasia Center. He believes he will get what he wants “if not now, then in six months, if not in six months, then in a year.”
El secretario de Estado Rubio expresó un optimismo cauteloso sobre los esfuerzos cuatripartitos para lograr un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania, y admitió que el final aún no se ve. Declaró públicamente que la invasión era “ilógica” porque Rusia perdía 7 000 soldados por semana luchando por el 20 % de la región de Donetsk que permanece. Pero cada día que la guerra continúa, las negociaciones se convierten en negocios. Solo Trump podría detener esta guerra imponiendo más sanciones y excluyendo completamente a los intermediarios del proceso. Pero no lo hará, lo que significa que Putin no tiene motivo para detenerse, porque, para él, la diplomacia empresarial de doble vía de Trump sobre Ucrania se ha convertido en un potencial “centro de ganancias”, no en un conflicto costoso.
Secretary of State Rubio voiced cautious optimism about the four-way efforts to broker a Russia-Ukraine peace deal, and admitted that the end is not yet in sight. “We’ve gotten closer, but we’re still not there... Only Putin can end this war on the Russian side.” He said publicly that the invasion was “illogical” because Russia was losing 7,000 soldiers per week fighting over 20 percent of the Donetsk region that remains. But every day the war continues, and talks become business negotiations. Only Trump can stop this war by piling on more sanctions and by kicking the moneychangers completely out of the process. But he won’t, which means that Putin has no reason to stop because, to him, Trump’s mindless two-track business diplomacy over Ukraine has become a potential “profit center”, not a costly conflict.
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