Centros de datos en St. Louis pagarían paneles solares para residentes de bajos ingresos, propone Megan Green
Data centers in St. Louis would pay for solar panels for low-income residents, Megan Green proposes

Un alto funcionario de la ciudad quiere que los centros de datos en St. Louis contribuyan a llevar energía renovable a los residentes de bajos ingresos. La presidenta del consejo municipal, Megan Green, plantea cobrar a los operadores una tarifa especial basada en su consumo de energía y destinar los ingresos a paneles solares, baterías de almacenamiento y otros equipos que ayuden a reducir las facturas de servicios públicos.
A top city official wants data centers in St. Louis to help bring renewable energy to low-income residents. Board of Aldermen President Megan Green proposes charging operators a special fee based on their energy use and directing the revenue toward solar panels, storage batteries and other equipment to help lower utility bills.
“El objetivo”, dijo Green en una entrevista el martes, “es hacer llegar la energía solar, las energías renovables y la asequibilidad a las personas de la ciudad que más lo necesitan”.
“The goal,” Green said in an interview Tuesday, is to bring solar power, renewable energy and affordability to the people in the city who need it most.
El plan, que se presentará esta semana ante el Consejo de Concejales, representa el último esfuerzo de San Luis por aprovechar la riqueza de una industria en auge. Los centros de datos que impulsan la revolución de la inteligencia artificial prometen miles de millones de dólares en inversión e importantes ingresos fiscales. Sin embargo, también requieren enormes cantidades de electricidad, lo que genera temores entre los residentes de que disparen las facturas de luz y las emisiones de combustibles fósiles.
The plan, to be introduced this week before the Board of Aldermen, is the city’s latest effort to tap into the wealth of a booming industry. The data centers powering the artificial intelligence revolution promise billions of dollars in investment and significant tax revenue. But they also require enormous amounts of electricity, raising fears among residents that they will drive up electric bills and fossil fuel emissions.
Los funcionarios municipales ya habían intentado abordar esas preocupaciones. Este verano, algunos concejales y funcionarios impulsaron la exigencia de que los nuevos centros de datos funcionaran exclusivamente con energía renovable en un plazo de diez años desde su inauguración. También querían que esa energía proviniera de una red regional interestatal que abastece a la ciudad, una medida destinada a incentivar a la compañía eléctrica local Ameren a desarrollar más energía solar y eólica en St. Louis.
City officials had already tried to address those concerns. This summer, some aldermen and city officials pushed for a requirement that new data centers run exclusively on renewable energy within ten years of opening. They also wanted that power to come from a regional interstate grid that serves the city, a move meant to encourage local utility Ameren to develop more solar and wind power in St. Louis.
Sin embargo, los intereses empresariales argumentaron que no habría suficiente energía verde disponible bajo esa normativa y presionaron con éxito a los concejales para que facilitaran a los operadores la obtención de exenciones, lo que frustró a los defensores de las energías renovables.
However, business interests argued there would not be enough green energy available under that rule and successfully lobbied aldermen to make it easier for operators to obtain exemptions, which frustrated renewable energy advocates.
El proyecto de Green adoptaría un enfoque distinto. Los operadores pagarían una tarifa de 5,70 dólares por megavatio-hora como parte del proceso de obtención de la licencia comercial. La oficina de Green estimó que un centro de datos a hiperescala de 120 megavatios, como uno que podría construirse cerca del Armory en Midtown, pagaría 4,8 millones de dólares adicionales al año.
Green’s bill would take a different approach. Operators would pay a fee of $5.70 per megawatt-hour as part of the business license process. Green’s office estimated that a 120-megawatt hyperscale data center, like one that could be built near the Armory in Midtown, would pay an additional $4.8 million per year.
Ese dinero se depositaría en un fondo para la asequibilidad de la energía que, según Green, se utilizaría para ayudar a los residentes de bajos y medianos ingresos. La concejal explicó que esto podría traducirse en subvenciones para cubrir los miles de dólares de costos iniciales que hacen inalcanzable la energía solar para muchos hogares. Los programas existentes ofrecen préstamos para distribuir los costos, pero los pagos de la deuda reducen el ahorro en la factura de servicios públicos.
That money would go into an energy affordability fund that, according to Green, would be used to help low- and middle-income residents. She explained this could mean grants to cover the thousands of dollars in upfront costs that make solar installation unaffordable for many households. Existing programs offer loans to spread out costs, but debt payments eat into the savings on utility bills.
Según Cristina Garmendia, directora de políticas de Green, con los costos iniciales cubiertos y con paneles solares en los tejados y baterías de almacenamiento, los residentes podrían disfrutar de beneficios inmediatos e incluso ver eliminados los cargos por consumo de sus facturas mensuales de electricidad. Green indicó que las instalaciones podrían formar parte de las reparaciones que la ciudad realiza en viviendas dañadas por el tornado de mayo de 2025, así como en las de quienes reciben ayuda de un programa de reparaciones para residentes de bajos y medianos ingresos.
According to Cristina Garmendia, Green’s policy director, with upfront costs covered and rooftop solar panels and storage batteries installed, residents could see immediate benefits and even have usage charges eliminated from their monthly electric bills. Green said the installations could be part of the repairs the city is making to homes damaged by the May 2025 tornado, as well as homes of those receiving help from a program that assists low- and middle-income residents with repairs citywide.
La tarifa requeriría la aprobación de los votantes. Si los concejales y el alcalde dan su visto bueno, la propuesta se incluiría en la boleta electoral de abril de 2027, cuando Green también buscará la reelección. Garmendia indicó que los ingresos podrían comenzar el próximo año si los votantes la aprueban. Los operadores que ya cuentan con licencia verían el pago de la tarifa de forma gradual: 25% en 2027, 50% en 2028 y el monto total a partir de 2029.
The fee would require voter approval. If aldermen and the mayor sign off, the proposal would appear on the April 2027 ballot, when Green will also seek reelection. Garmendia said revenue could begin next year if voters approve the fee. Operators already licensed in the city would phase in the payment: 25% in 2027, 50% in 2028, and the full amount starting in 2029.
El equipo de Green aún no podía precisar cuántos ingresos totales generaría la tarifa. A pesar de albergar unos 13 centros de datos, la ciudad no tiene acceso a sus datos de uso, afirmó Garmendia. Los operadores tendrían que informarlos a la ciudad como parte del nuevo proceso de tarifas.
Green’s team could not yet say how much total revenue the fee would generate. Despite hosting about 13 data centers, the city does not have access to their usage data, Garmendia said. Operators would have to report it to the city as part of the new fee process.
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